Estrés y fatiga

21.09.2020

El estrés es una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juego diversos mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como amenazante o de demanda incrementada.

El estrés es una respuesta natural y necesaria para la supervivencia, a pesar de que hoy en día se confunde con una patología. Esta confusión se debe a que este mecanismo de defensa puede acabar, bajo determinadas circunstancias y en ciertos modos de vida, desencadenando problemas graves de salud.

Las consecuencias del estrés pueden ser tanto fisiológicas como psicológicas y de conductas. Estas generan daños en el cuerpo que afectan a la calidad de vida de las personas. A continuación se enuncian algunos de los problemas ocasionados por el estrés:

⁃ Obesidad y sobrepeso

⁃ Pérdida de cabello

⁃ Depresión

⁃ Reducción del deseo sexual

⁃ Menstruación irregular

⁃ Acné

⁃ Cuadros alérgicos

⁃ Úlceras

⁃ Insomnio

⁃ Disminución de fertilidad

⁃ Enfermedades cardíacas

• Estados de adaptación del estrés

Selye describió el síndrome general de adaptación como un proceso en tres etapas:

⁃ Alarma de reacción: cuando el cuerpo detecta el estimulo externo.

⁃ Adaptación: cuando el cuerpo toma contramedidas defensivas hacia el agresor.

⁃ Agotamiento: cuando comienzan a agotarse las defensas del cuerpo.

• La fatiga puede llevar a un estado de pérdida de concentración, aumento los errores, así como una disminución de nuestra capacidad física y mental. Algunos de los motivos que pueden desencadenar la fatiga son:

⁃ Estado físico

⁃ Actividad mental excesiva

⁃ Alteraciones del sueño

⁃ Entorno y condiciones climáticas

⁃ Problemas psicológicos

Los signos de la fatiga se pueden manifestar de maneras muy variables, aunque los síntomas más comunes suelen ser:

⁃ Dolor de cabeza

⁃ Malestar general

⁃ Cansancio

⁃ Irritabilidad

⁃ Alteraciones del sueño

⁃ Problemas digestivos

La forma más adecuada de combatir la fatiga es dormir el número de horas suficientes, mantener un estado físico general bueno.