Maqueada exprés

23.07.2020

Un día como hoy me enamoré de la persona más maravillosa del firmamento. Eva, desde el momento que nos elegimos, tuve la premonición de que debíamos alcanzar otro nivel, escribiéndonos el uno al otro. Ahora, en este preciso momento, mientras dejo fluir mis emociones en este post, pongo los pies en la tierra, mientras la guagua me transporta a la ciudad que nos vio crecer. Este escenario será, sin lugar a dudas, el mejor testigo posible donde se dará la mejor de las citas para rematar nuestro aniversario, con una "maqueada express" en toda regla. Son las 21h, esta siendo un día agotador, sin apenas sonrisas, que al menos, durante unos minutos, nos permitan soltar alguna carcajada tranquilizadora, tal vez lo hicimos ya durante nuestro revitalízate sueño mientras dormíamos plácidamente.

Si, así fue, y después al despertar, durante la mañana tuvimos la fortuna de compartir el amanecer, después un reposado a nuestra manera (que no en la cama)todo está transcurriendo de forma perfecta, como de costumbre, incluso hemos prescindido del uso del móvil. Nos sentimos unos privilegiados por todo ello, y respetamos que, por supuesto, cada cual haga lo que crea conveniente con su vida, nosotros a lo nuestro, como cabe esperar, dadas las circunstancias.

Paradójicamente, esta grandiosa manifestación que supone el compartir nuestras vidas. Hemos sabido, también, desde el principio, que los dos propondríamos al unísono, aunar nuestras capacidades intelectuales para mantener el deseado equilibrio mental, que, a título póstumo, al ser equitativo, garantiza la permanencia, acorde a la consonancia que establecíamos, mientras mejoramos nuestros resultados personales, que en muchos aspectos, han llegado de forma inevitable, tras crear un espacio en el silencio.