Medios de comunicación

16.07.2021


Os voy a contar algo personal. Las casualidades de la vida que después de terminar mis estudios, trás varios trails en la electricidad, finalmente me puse a trabajar con un contrato fijo en telefonía móvil. ¡ Y ahora me pregunto !

¿Que clase de maraña nos está intentando atrapar para finalmente devorarnos?

Somos víctimas desde personas adolescentes hasta mayores, siempre y cuando lleguemos hasta el punto de estar obsesionados. Haz una prueba, pásate más de un día sin teléfono. Había que decirlo y se dijo, es obvio.

Por fortuna para mí, la experiencia que gané durante el proceso que viví en el cambio a Smartphones me está sirviendo, ahora más que nunca, para lograr asimilar este hecho de forma muy satisfactoria. El otro día escuché en la radio que ya el 99% de la población mundial utiliza el móvil y el 80% tiene WhatsApp. Lo que está claro es que la tendencia al alza es otorgada por darle un uso general como herramienta que ayuda en el proceso de comunicación. Algunos expertos ya lo catalogan como una enfermedad, a lo que hay que añadir los delitos penales que se incurren con su mal uso, que cada cual saque sus conclusiones.

Es probable que tú también seas alguién que tomas control en cuanto a las adiciones se refiere, ya sea por tener fuerza de voluntad, por falta de compromisos o por otros muchos motivos dispares. Lo cierto es que una vez más, en este asunto también, vuelven a pagan justos por pecadores, pero es lo que hay, además debemos conocerlo. En definitiva, gusta estar conectado, la tecnología es poderosa. Se presenta como algo útil e indispensable para el presente y futuro, nadie se quiere quedarse fuera. Y si además hablamos de hacernos con un IPhone 11 mucho mejor, ¿o no?, como el pasajero que se sube a una guagua, ¿cual vas a elegir, la nueva recién salida del concesionario o a la vieja que le falla hasta el aire acondicinado?. Por lo que a mi respecta considero oportuno seguir informando, lo cual me ha estado beneficiando paradójicamente en la búsqueda de mi verdad.

¿A que verdad me refiero?

Te digo a tí, que luchas por ser mejor que los demás todos los días y crees ser digno de tu felicidad. Despierta, porque eso es algo que está por ver en el transcurso de los días, durante cada semana, en los 12 meses que tiene el año.

Permítanme que no sea yo el que quite mérito a sus proezas. Quien nos lo iba decir, cuando ya nos habíamos acostumbrado a obviar el abismo que supone la soledad más absoluta. Que decir de cuando proyectas en algunas personas el desprecio, produciendo en tí un efecto satisfactorio. Ahora, por arte de magia apareció este artículo en la pantalla de algunos teléfonos.

Cada vez que ignoras el poder de los demás, muestras el miedo que le tienes al sufrimiento, tu capacidad de razonamiento ha mermado sumida por lo que está por acontecer. Desprenden entre otras cosas cinismo, soberbia e hipocresía cuando manipulan su teclado, valga la redundancia. En el equilibrio está la virtud, nadie dijo que entenderse a través de un teléfono con estas características fuera a resultar tan fácil, un punto intermedio hubiera sido lo correcto, hasta aquí hemos llegado.

Como dice un polémico cantante de éxito internacional llamado Alejandro Sanz en su canción "cuando nadie me vé puedo ser o no ser", pura ficción. Tienes todas las papeletas para ser un pasajero más, por muy lejos que vayas. Siempre buscarás la aprobación de las masas, vives para competir con los demás, es tu motor de propulsión y vas tirando. Igual con suerte sonrías con ironía y muestres interés al saber que solo estás frente al principio de mi verdad.

¿Porque se usa tanto el WhatsApp?

Os contaré una anécdota. Estos días me he implicado nuevamente para intervenir en una nueva conversación dentro del único grupo que pertenezco, formado por varios viejos amigos, prácticamente todos implicados, desde el inicio de la conocida red social. Muchachos, que paranoias son estas, si de verdad creen que exagero, pues tan solo hagan un break y piensen en el hecho fehaciente de que ya me salí 3 veces y lo volvería hacer. Luego dicen que hay que aguantar, pero que me están contando misijos.

Acepto que en una comunidad que está formada por más de 10 integrantes lógicamente surjan piques. Lo que me niego a entender es que nada sacie tal apetito por enojar y lo más ruina de todo es como se actúa. Cuidado que no estoy diciendo que el uso de los grupos WhatsApp sea una aberración ni nada por el estilo. Lo desagradable de este asunto, en el cuál se ve involucro la mayoría, se manifiesta cuando aparece un repetido intento de "burla" de algún degenerado como costumbre. Se incita al grave hecho que provoca volverse un adicto a la tecnología cuando el "agredido", en aras de mantener su honorabilidad con su derecho a defenderse lanza su ofensa, buscando rematar la gracia, creo queda reflejado el desequilibrado existente.

Y ahora por favor, ahórrense el tópico de para bien o para mal lo importante es que hablen de uno.

Con la salud de las personas no se juega, grávense estas palabras.

Mis estudios me acreditan como técnico superior de comunicaciones, ejerzo mi profesión con los pies descalzos en la playa que a los canarios siempre nos ha gusta eso. Me despido una vez más como socorrista canario orgulloso por mi adición controlada en los medios.

Si, es cierto, por necesidad y por tiempo desconocido continuaré mostrando mi arrogancia desahogándome durante dichas reflexiones. Todo en mi horario no laboral.

Otro día, si el tiempo y las ganas me lo permiten escribiré para dar mi humilde opinión acercar del chat privado. A priori parece más sencillo de analizar. En lo que a la situación actual se refiere, podría ser pero que igualmente guarda mucha controversia.

Te reto a que pongas en comentarios tu crítica, la estaré esperando.

Que conste no tengo ninguna intención en compartir esta información, aunque sería conveniente que tú si lo hicieras de forma voluntaria.