Redes Sociales “second round”

24.12.2021

Para todos, es un término común, yo me encuentro realmente cómodo escribiendo sobre ello. No se a ustedes pero a mi lo primero que me viene a la mente es un teléfono móvil de última generación con sus respectivas aplicaciones sociales descargadas en el Home Screen.

Parece que aquí dentro, en la pantalla del teléfono al menos, digo yo que algo también podría cambia, lo dejo caer a modo reflexivo, todavía considero que existe libertad de expresión.

Advierto que el texto que viene a continuación contiene un punto narcisista.

Este nuevo post de este tu blog también viene de un capítulo que guarda relación al libro que empecé a escribir hace un par de meses "Si hablo es por dinero".

Todo lo que llevo analizando, durante al menos, este último pasado año 2020, me permite expresar lo que necesito que sepan de manera concreta y que me entiendan sin molestarse, aunque se sientan aludidos.

Felices y animados cuando se da uso a las redes sociales para satisfacer las inagotables ansias de entretenimiento.

Vídeos absurdos grabados por personas que no tenían otra cosa mejor que hacer, que afortunados.

Y que decir de las publicaciones personales, que si una foto por aquí, que si un vídeo por aquí, ahora te etiqueto ahora te añado a un grupo, miro los estados, quién está en línea, muy divertido el golisnear, sin duda alguna, ¿nos sacamos un selfie?

Ahora se buscan soluciones en el mundo para vencer esta pandemia, o tal vez lo que seguimos queriendo obviar es esta rueda sin sentido que se ha creado, otra más.

Algo que entre otras cosas puede producir agotamiento creando un problema que impida a la persona tomar medidas deliberadas, dejando muchas veces el cerebro atascado girando sobre sus ruedas cognitivas.

Pero claro era más ameno el entretenimiento y vivir ajenos a otros hábitos.

Como la inmensa mayoría sabe, una simple herramienta, que disculpen la expresión sirve a veces entre otras cosas para dar un poco por culo al prójimo.

Pues resulta que ahora todos en casa a las 22h con el toque de queda y otra vez aparece con más repercusión que nunca el tema de las dichosas redes sociales.

Todos los héroes no están dispuestos a jugarse sus vidas por una sociedad donde los valores fundamentales ya andaban tambaleándose.

Se le niega al móvil el darle su verdadera función que es la de un aparato que nos permite comunicarnos, ni más mi menos, y por supuesto que no se ha creado para hacer ver quién es mejor que otros ni quien manipula a quien, faltaría más, ¿como paramos esto?, yo no lo tengo nada claro.

Menos mal que yo he pasado por este proceso varias ocasiones y es muy posible que vuelva a usar las Redes Sociales pero nunca jamas será una adición, obsesión o como quieran ustedes llamar este hipnotizador juguete.

El gobierno del país va hacer reflexionar a más de uno y una interrogación de hacía donde vamos. Es fácil darse cuenta de que hay otra manera, que a mi manera de pensar, ha resultado y resulta más efectiva para los tiempos que nos a tocado vivir.

Ahora surge el miedo por la situación actual y no es para menos, es posible que el legado de valientes toque a su fin si no se toman las medidas oportunas. Es la hora de usar esta herramienta de marketing para algo útil para la sociedad en general.

Seguro aún, acabando la segunda semana del confinamiento y con las gráficas que no dejan de sorprender, dejando el horno ni pa bollos, aún siga tanta gente enganchadísima, estupendo, contra eso solo está la ley de los principios, dejo esto y hago lo otro, ya está.

Pero ahora con el handicap del Coronavirus, se suma el tener que entender que juntarnos supone riesgo de contagio, así que quizás ya es tarde para los profesionales cambiar su sistema de trabajo, pero no imposible.

Este es uno de los mayores punto de inflexión al que nos enfrentamos hoy en día desgraciadamente también.

Vale todo siempre que sea útil y siguiendo unas pautas establecidas, de ahí mi idea de soltar esta bomba, que ya dijo Nacho Rodríguez CEO de Nomad City el pasado día 20 de Enero del 2021 en la conferencia Webinar claves para salir de esta crisis.

¡ Un abzo fuerte !