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Activar el centro

17.03.2023

Tus músculos abdominales son el grupo de músculos responsables de estabilizar tu pelvis.

Cuando estás de pie, caminas o corres. Actúan para mantener la espalda / columna recta siempre que estás en posición vertical y te ayuda a levantar tus piernas. Cuando tus abdominales son débiles, es difícil mantenerte derecho, y tus piernas y tus brazos tienen que trabajar bastante más duramente cuando caminas, estás de pie o haces cualquier otro movimiento.

La sensación de estabilidad es lo que todos vamos buscando, a nadie le gusta sentirse inestable. Desarrollar un centro potente te permite caminar de modo más eficaz y moverte en general con mayor facilidad. Cuando tus músculos centrales son fuertes y sanos, el resto de tu cuerpo no tiene que trabajar tan duro para cumplir tareas físicas.

Igualmente, en el nivel emocional, si tienes un corazón fuerte, o un potente sentido del yo, puedes sortear los desafíos de la existencia más fácilmente. Te sentirás más estable en las situaciones de incertidumbre, como cuando estás cara a cara con ese postre tan apetecible. En otras palabras, desarrollar un frente fuerte fisicamente es una cosa, pero elaborar un fuerte sentido de ti mismo equivale a poseer la fuerza de voluntad que necesitas. Te sentirás centrad@ en tus interacciones, decidido en tus palabras y movimientos, y aposentado en tu espíritu.

Tener fuerza de voluntad significa saber lo que quieres y ser capaz de centrar tu atención y tu energía en ese objetivo. La fuerza de voluntad aparece cuando la vida presenta desafíos a esos planes. Tu fuerza de voluntad es lo que dice si a tus planes y no a lo de los demás, así que sal por la puerta.

Cuando no vives desde tu centro y desde tus intenciones más profundamente sentidas, es fácil dejarse influir por cualquier cosa que esté fuera de ti.

La gente asume que a medida que envejece ha de dar por sentado que ha de perder la habilidad para mantenerse estable. Casi la mitad de los accidentes mortales en la vejez se deben a las caídas.

Es de gran importancia, sin embargo, que tu estabilidad esté basada no en la rigidez, sino en la flexibilidad.

Así pues, cuando se trata del movimiento, del equilibro y de la fuerza corporal, es en tu centro donde todo ello se encuentra.

La buena nueva es que no es difícil cambiar. Si, has de ser consciente, has de tomar una decisión y ponerte en marcha con la decisión que has tomado. Tienes que comprometer tu voluntad y usar tu cerebro. Todo lo que puedo decir es que cada paso merece mucho la pena, los cambios que necesitarás sentir en tu cuerpo serán realmente maravillosos.