Conflictos

18.09.2021

¿Sabias que...?

⁃ En cualquier relación entre dos o más personas surgen conflictos. Es algo natural y no necesariamente negativo.

⁃ Diversas circunstancias, como la convivencia, especialmente en una situación de pandemia con confinamiento, conllevan un aumento de los conflictos.

⁃ Una adecuada gestión de los conflictos puede mejorar y afianzar la relación y aumentar tu bienestar y el de las personas que te rodean.

¿Qué es un conflicto?

Un conflicto es una situación en la que los deseos u opiniones de dos o más personas parecen ser diferentes, contrarios e, incluso incompatibles.

Habitualmente generan reacciones de malestar, ira, frustración, culpa, etc.

Por ello se tiende a creer que el conflicto es algo negativo y que las relaciones sin conflictos son más satisfactorias.

Sin embargo la realidad es que no existe relación que a largo plazo no genere algún conflicto, aunque algunas personas traten de evitarlos u ocultarlos.

Los conflictos son habituales, especialmente en las situaciones de confinamiento. Nos pueden generar emociones desagradables y problemas en las relaciones si no se gestionan adecuadamente. Para evitar esto y manejarlos de la mejor manera posible, es conveniente seguir una serie de pautas y recomendaciones.

Importancia de la gestión del conflicto

Cuando evitamos gestionar un conflicto o lo hacemos de forma superficial, el conflicto no desaparecerá, sino que tenderá a agravarse.

La manera ideal de resolver un conflicto es hacerlo de manera asertiva, es decir, expresando nuestros deseos y opiniones, pero al mismo tiempo respetando los de los demás.

Por ello, es imprescindible diferenciar entre tus intereses (aquello que deseas o te gustaría conseguir) y tus necesidades (aquello sin lo que no te sentirías bien, lo que consideras imprescindible). Al gestionar el conflicto, se trata de que las necesidades de todas las personas se vean satisfechas, aunque no se alcancen todos los deseos o intereses.

¿Cómo expresarse de forma asertiva en los conflictos?

Hacer críticas y hacer peticiones:

⁃ Elegir un momento adecuado: un momento tranquilo, en el que el estado de ánimo de todas personas involucradas sea positivo.

⁃ Expresa de forma concisa el comportamiento que deseas que cambie o que deseas conseguir, si lo entrar en juzgarlo.

⁃ Expresa cómo te sientes tú al respecto o cómo te sentirías si cambiara.

⁃ Empatiza con la otra persona, trata de entender su comportamiento.

⁃ Reconoce tu parte de responsabilidad.

⁃ Trata de pedir soluciones, después, propón alternativas.

Recibir críticas y decir no:

⁃ Escucha activamente sin interrumpir a la otra persona.

⁃ Trata de empatizar, entender como se está sintiendo. Reconoce su parte de razón o tu parte de responsabilidad.

⁃ Expresa tu deseo de cambiar, si existe.

⁃ Si no deseas acceder, di que no de forma clara y concisa.

⁃ Si es pertinente, da explicaciones, sin entrar a justificarte.

⁃ Propón alternativas si lo deseas.

En caso de conflictos con un/a menor

La gestión será similar, adecuando nuestro lenguaje, ya que es muy importante que entienda exactamente lo que le pedimos.

⁃ No juzgues o catalogues; critica la acción y no a la persona.

⁃ Anticipa las consecuencias de su cambio de comportamiento o de la ausencia de cambio. Después, sé constante y mantén lo dicho.

⁃ Es fundamental recompensar y/o elogiar los cambios o esfuerzos. El castigo, sin embargo, debe ser una opción secundaria y siempre moderada.