La importancia de la recuperación
Si no me recupero, no mejoro. Tengo en cuenta que mi estilo de vida: deporte, nutrición, sueño, estrés laboral afecta a mi capacidad de recuperación. Si noto que me paso y me salto un par de sesiones de mi programa de entrenamiento puedo evitarme perder semanas enteras de mal rendimiento.
Es importante llevar un control de entrenamiento, pero también información de sueño, lo que como y otros datos subjetivos como lo que siento (¿estás tranquilo, estresado, preocupado?) Aquí muestro algunos de los síntomas asociados al sobreentrenamiento:
Aumento de las pulsaciones de reposo (10%)
Pérdida de coordinación y peor habilidad motriz
Menor rendimiento en entrenamiento y/o competición
Cambios importantes, tanto aumento como disminución, de las pulsaciones de entrenamiento
Desmotivación
Alteraciones del sueño
Pérdida de apetito
Dolor muscular o sentimiento de pesadez de piernas
Pérdida de peso
Bajada de defensas (te resfrías con facilidad)
Menor deseo sexual
Alteraciones de la menstruación
Pérdida de sentido del humor
El sobreentrenamiento ocurre cuando mi cuerpo no se adapta a mi programa de preparación física. Para evitar el sobreentrenamiento sin dejar de progresar, procuro mejorar previamente mi resistencia, de forma gradual, para conseguir una amplia base, ampliando mi rodaje largo. El punto en el que una persona se sobreentrena es cuando su recuperación es insuficiente. Si has forzado, generalmente unos pocos días de descanso o descanso activo (ejercicio muy suave) te permitirán recuperarte. Pero si te pasas y caes en el sobreentrenamiento puede ocurrir que ni siquiera un par de semanas sean suficientes para que te sientas totalmente recuperado.