Cuidados de la piel

11.03.2022

Que la piel del cuerpo necesita cuidados extra en verano, cuando más expuesta está a los factores medioambientales, nadie lo duda.

Te damos las pistas para que luzca sana y bonita. Tras la higiene, el principal mandamiento para tener una piel sana, bonita y suave es la hidratación. Una correcta alimentación es fundamental, para trabajar desde dentro, pero también lo es la aplicación de hidratantes corporales tras la ducha diaria. Esta es la rutina que tienes que seguir durante estos meses estivales para conseguir esos objetivos.

1. Hidratación sublime. Es tarea obligada mantener tu piel hidratada todos los días. Esto se consigue utilizando un body milk o leche hidratante, con ingredientes emolientes, que ayuden a mantener el nivel óptimo de humedad en la epidermis.

2. Un protector solar que se adapte a tu fototipo de piel y que apliques a diario y con constancia en las zonas expuestas. Escógelo en el formato que más se acomode a tus necesidades, pero recuerda no escatimar en el factor de protección.

3. Ingredientes imprescindibles en tu cosmética del día a día. Un hidratante corporal está formado con un gran número de activos. Algunos ponen nombre al producto, porque tienen una acción precisa, porto los que vas a encontrar en la mayoría de ellos son:

La vitamina E, un poderoso antioxidante que previene los daños provocados por los radicales libres, en este caso, del sol.

La urea, perfecta para tratar la sequedad de la piel que causa el sol y las posibles quemaduras. Además, es altamente hidratante.

El aloe vera, uno de los activos imprescindibles en un hidratante corporal. Además, lo vas a necesitar, sobre todo, si has tenido la mala suerte de quemarte al sol. Este ingrediente, de lo más natural, es necesario por su acción inmediata calmante sobre la piel irritada. Por otro lado, es bueno para la regeneración celular y aporta minerales y aminoácidos esenciales.

4. Pásate a la acción corporal. Aún no se conocen a fondo todas las bondades de este producto, pero utilizar un acondicionador en la ducha, después del gel habitual, te abrirá unas puertas que, tal vez, nunca habías mirado de frente. Es la solución ideal, ya que este producto te ahorra la hidratante post lavado y secado. Cuando lo aplicas a continuación del gel, con la piel aún húmeda, está queda gratamente hidratada y lista para secar a suaves toques y vestir.

El acondicionador de la piel con aceite de aguacate deja una piel extrasuave gracias a la acción humectante y, por otro lado, es un gran protector contra las agresiones del sol. Esto ayuda a que el bronceado sea más seguro.

¿Cómo mantener la piel hidratada y protegida durante todo el día?

⁃ Reaplicando el protector varias veces durante el día. La crema solar, aunque no hay una fórmula mágica, puede durar unas dos horas. Aunque, si nadas, el efecto se mantiene durante unos 20 minutos. La reaplicación durante el día es imprescindible.

⁃ Escogiendo entre las diferentes variedades de la gama protectora en el mercado: crema, leche, loción, aceite, etc.

⁃ Conociendo bien tu piel. Escoge el fotoprotector pensando siempre en las necesidades específicas de tu dermis: fototipo de tu piel, alergias, sensibilidades, eccemas, tatuajes, cicatrices, etc.

"¿Sabías que si haces snorquel los rayos del sol aún te alcanzan a medio metro de profundidad?"

El final del día: refrescar e hidratar la piel después de una jornada de sol. Aftersun (en loción y spray) para el ritual de autocuidado para lucir una piel sana durante el verano. Y lo es porque es esencial para hidratarte y regalarte la sensación de frescor después de una ducha rápida y no tanto como una solución o alivio a una quemazón, que no debería producirse.

Consejo de oro: si conservas el aftersun en la nevera, al aplicarlo, la sensación de bienestar y frescura de multiplica por mil.