Vivir para trabajar

10.06.2021


Vivir para trabajar ya no está de moda

La covid lo ha cambiado todo: según un estudio del CIS, el 58,6% de los españoles cree que el trabajo desde casa es positivo para la vida familiar. Además, se animan a las empresas a mantener los beneficios adquiridos por sus empleados porque pueden incrementar la productividad. Volver a la situación anterior puede generar frustración.

El tiempo y la vida personal, cada vez pesan más. Nuevas tendencias de las demandas del empleado con respecto a sus condiciones laborales.

La digitalización, los nuevos estilos de vida y la crisis del covid-19 han acelerado un cambio en el mundo laboral. El futuro del modo de trabajar irá de la mano de la flexibilidad.

Una "nueva normalidad" que podría avanzar en un futuro no muy lejano hacia modelos laborales con jornadas más cortas y horarios menos rígidos.

📈 ¿Beneficios? 📈

Reducción de costes fijos + más motivación del trabajador = mejora de la productividad.

Por un lado, por la contención de gastos fijos que implica -reducción del pago del alquiler de oficinas, electricidad, comida, etc.- y por otro, porque con trabajadores motivados es más frecuente un incremento en la productividad.

En plena resaca pandémica, la cultura "YOLO" -acrónimo en inglés de "you only live once" o "sólo se vive una vez"- tiene todas las papeletas para convertirse en la tendencia del año en el mercado laboral americano.

Cada vez son más los trabajadores norteamericanos que, tras extensas jornadas laborales en pandemia, o bien abandonan sus empleos estables en busca de aventuras y nuevos negocios o amenazan a sus jefes con renunciar a sus puestos si no les permiten trabajar donde y cuando quieran. Quizá la tendencia no aterrice de inmediato en España, donde el paro supera el 16%, pero sin duda evidencia cómo cambian las demandas del empleado con respecto a sus condiciones laborales. El tiempo y la vida personal, cada vez pesan más.

El covid-19 como palanca de cambio

La crisis del covid-19 acelera tendencias relacionadas con el futuro del trabajo que modifican por completo la mano de obra y el entorno laboral actual. El incremento del trabajo a distancia, el aumento del uso de trabajadores temporales han rediseñado la organización del empleo en el último año.

Muchos de los que han trabajado de forma forzada desde casa, por ejemplo, han experimentado un equilibrio más saludable entre el empleo y la vida personal. De hecho, según un estudio del Centro de Investigaciones Sociológicas: el 58,6% de los entrevistados cree que el trabajo desde casa es positivo para la vida familiar.

Adiós a los viejos hábitos

Esta nueva situación requiere reevaluar los viejos hábitos de trabajo. Es cierto que corporaciones y empleados demostraron en tiempo real que, cuando hay disposición, es posible realizar rápidamente cambios en las prácticas laborales. Grandes compañías ya han anunciado su intención de ofrecer a sus empleados opciones híbridas en su regreso.

“Un equilibrio saludable entre el trabajo y la vida personal no es solamente "lo que se debe hacer" sino que puede ser también una estrategia para mejorar el rendimiento individual".

Una nueva realidad que podría tener efectos colaterales muy beneficiosos para la economía en su conjunto. En el medio plazo se puede llegar a fomentar el empleo de las mujeres que en muchas ocasiones se apartan del mercado laboral o trabajan a tiempo parcial para poder llevar a cabo estas otras tareas de cuidado".

Vitamina D vs horas de trabajo

Los médicos sugieren que los adultos necesitan unos 10 microgramos de vitamina D al día, pero ¿cuántas horas de trabajo se necesitan para aprovechar los beneficios psicológicos que aporta el empleo? Para la mayoría de los hombres y mujeres, el número mínimo de horas de trabajo necesarias es de una a ocho horas a la semana. Los resultados invitan a pensar en la necesidad de avanzar en este momento hacia modelos laborales con jornadas más cortas y menos firmes.

Si "en cada crisis hay un cambio que afecta a la organización de la producción. Hoy, "la transformación está inevitablemente ligada a la digitalización y, por tanto, a la flexibilidad entendida como el poder de decisión del trabajador y no de la empresa. Así que, en el futuro las relaciones laborales de ninguna manera pueden ser rígidas como hasta ahora".

En los próximos meses veremos si la moda no es pasajera y si lo que parece un claro empoderamiento de los empleados se materializa realmente.